Padre me pongo en tus manos ...

Padre, me pongo en tus manos.

Haz de mí lo que quieras.

Sea lo que sea te doy gracias.

Estoy dispuesto a todo.

Lo acepto todo,

con tal de que tu voluntad

se cumpla en mí

y en todas tus criaturas.

No deseo nada más, Padre.

Te encomiendo mi alma,

te la entrego con todo el amor

de que soy capaz,

porque te amo y necesito darme,

ponerme en tus manos sin medida,

con infinita confianza,

porque tú eres mi Padre.