Espiritualidad

Nuestra espiritualidad está basada en la Consagración a la Virgen María.

Los miembros de la Congregación pueden ser simpatizantes, aspirantes y congregantes. Los congregantes son aquellos aspirantes que tras un discernimiento se consagran a María en la Congregación con la siguiente oración:

Señora Santa María, Madre de Dios y Madre Mía,

Yo:

Aunque totalmente indigno, pero confiado en tu misericordia,
que me elige, me llama y me sostiene,
e impulsado por afán de servicio y entrega,
me consagro a ti, totalmente cuanto soy y tengo,
en tu Congregación,
con el fin y deseo de hacer consciente
mi dedicación a la Santísima Trinidad por el Bautismo
en la Santa Iglesia de Jesús, Tu Hijo.

Te prometo:
Realizar en plenitud el fin del congregante,
de santificación personal y apostolado,
con fidelidad a mis Reglas,
como medio, que Tú me señalas,
de hacer sangre y alma en nosotros
la integridad del Cristianismo evangélico.

Acepta, Señora, mi entrega,
por intercesión de mi patrono San Fructuoso;
mantenla, aliéntala y hazla fecunda
a mayor Gloria del Padre por el Hijo En el Espíritu Santo

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